¿Cómo se inauguró el Cementerio de Uyuni?

Autor: Ing. Victor Chungara – Libro Tradiciones y leyendas de Uyuni (publicación autorizada por el autor)

Cual trama de telenovela los uyunenses tuvieron que pasar peripecias para inaugurar su cementerio.  

A principios del siglo XX Uyuni crecía con una pujanza propia del pueblo que quiere consolidarse como ciudad.

Por entonces el Alcalde de Uyuni elegido por el Presidente de la nación decidió construir un cementerio, que buena falta le hacía a la población, que hasta entonces enterraba a sus muertos en cualquier campito alejado.

 La burocracia  retrasaba este bienintencionado proyecto. Es así que la construcción se alargaba en el tiempo, tanto que ya se vislumbraba el final de gestión presidencial.  Lo que seguramente conllevaría cambio de autoridades y del alcalde, en particular.

Precisamente el cementerio era la obra estrella del Alcalde, por ello este aceleró la construcción faltando pocas semanas para su cambio se concluyó la obra.

El feliz Alcalde se apresto a la inauguración de esa magna obra, sin embargo, para ello precisaba que haya un muerto en la población, para con su entierro dejar bien inaugurada y estrenada la obra.

Sin embargo, la mala o buena suerte de la población de Uyuni hizo que en esa semana ningún habitante expirara. Ante la desesperación de las autoridades nadie, nadie se moría en el pueblo y ya se aproximaba la fecha de cambio de alcalde. Por más que se buscaba en las casas más humildes, en los hospitales y en el cuartel no encontraban ningún muerto

No faltó un comedido que sugirió apresurar el final del único preso, un anciano con cadena perpétua que estaba en la cárcel local.

En el paroxismo de su desesperación el Alcalde recibió la noticia de que un distinguido ciudadano de Pulacayo había muerto. Ni corto ni perezoso viajó a esa cercana población minera, con el ánimo de prestarse el cadáver para llevarlo a Uyuni y enterrarlo en el nuevo cementerio. Ofreciendo cielo y tierra a los familiares y bajo de compromiso de devolverlo logró su preciado cadáver.

En el último día de gestión como Alcalde, con gran pompa y platillo,  se logró  la inauguración del actual cementerio. Gracias a este  anecdótico hecho quedó la leyenda de que los pobladores de Uyuni ni muertos apoyan a sus alcaldes.

Esta verídica anécdota de Uyuni se vio reflejada en una telenovela brasileña “El Bien Amado”. Es  probable que algún uyunense que viajó  por esos lares haya comentado el suceso, o tal vez en algún pueblo de Brasil ocurrió el mismo drama.

Valga la oportunidad para recordar esta bella descripción en la entrada del cementerio de Uyuni.

¡Silencio! Vosotros que pisáis la planta altivos entrar aquí con el dolor cubierto que nunca la algazara de los vivos a de turbar la paz de los muertos.

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