MIRADA RETROSPECTIVA AL CARNAVAL UYUNENSE DE LOS 60 Y 70’s

Autor: Felipe Ramirez

La tradicional fiesta de carnavales en Uyuni también cambió a lo largo de la historia, quien escribe este artículo quiere narrarles su vivencia de los Carnavales Uyunenses de los años 60 y 70’s, que para muchos de ustedes, estoy seguro, eran o serán muy o algo desconocidos, ya que en los actuales festejos del carnaval se presentan muchos cambios, algunos buenos y otros no tanto.


Para comenzar en Bolivia los feriados por las fiestas del carnaval no eran solo dos días como lo son ahora, si no que eran declarados feriados los días lunes, martes, y miércoles de carnaval, razón por la cual los festejos se prolongaban esos días, descansando solo el jueves de esa semana, ya que desde el tiempo de mi narración se celebraba la fiesta de la alcaldía el día viernes, como se la realiza actualmente, para posteriormente terminar el carnaval con el festejos del sábado y la entrada del domingo de tentación.


Existían dos entradas de carnaval, el día sábado, era el ingreso de las comparsas que al compás de alegres bandas recorrían la tradicional avenida Potosí y giraban en la avenida Arce para pasar por los balcones del edificio de la Alcaldía, y volvían a sus locales utilizando la avenida Ferroviaria estas agrupaciones, estaban conformadas por el común de la población de Uyuni, sin distinción de clases sociales, ya que participaban distinguidos ciudadanos y pueblo en general, es de hacer notar que las señoras o señoritas que no vestían pollera, alquilaban o conseguían prestada esta vestimenta, sin embargo, muchos paisanos preferían ocultar su identidad para bailar en estas agrupaciones, disfrazándose de pepinos y cholitas con coquetas mascaritas.


Las comparsas mas características de esta entrada eran la Uyunense en la que decían bailar los uyunenses netos, la Salileña conformada por los residentes de Salinas de Garci Mendoza y su descendencia uyunense, la Tahueña, conformada por los originarios de Tahua y también sus hijos nacidos en Uyuni y en los últimos tiempos se conformó la comparsa Ferroviaria, con la mayoría de los trabajadores del ferrocarril.


Es de hacer notar que estas comparsas distribuían sendos programas del carnaval, que contenían las letras de los alegres huayños con los que bailaban por las anchas calles de nuestra ciudad. 


La entrada del domingo de carnaval estaba caracterizada por el ingreso de las comparsas que eran acompañadas por orquestas ( a excepción de los Sonámbulos a los que siempre acompañaba la banda de Regimiento Loa) que, al son de trompetas saxos y el clásico acordeón, eran denominadas fraternidades, estas agrupaciones llegaban a la Avenída Arce por distintos lugares para pasar bajo los balcones de la Alcaldía y luego de dar una vuelta alrededor de esta avenida volvían a sus locales por distintos puntos, en estas fraternidades eran compuestas por distintas capas de la sociedad uyunense y sus disfraces eran característicos de sus nombres, por ejemplo la fraternidad Yankee Boys lucía disfraces relacionados a el país del norte como ser, David Croquet, Gansters, Cow Boys, etc. La Fraternidad sonámbulos lucían vistosos pijamas o camisones, los Rumberos vestían casacas y vestidos con varios volados a semejanza de los bailadores de la rumba, los Naipes vestían disfraces realizados en telas estampadas con la baraja española que ellos mismos ordenaban en las fábricas de telas de La Paz, posteriormente en el año 1970 aparecieron los Dandy Boys con variados disfraces y el año 1979 aparece el CLAN79. 


Algo muy simpático era el encuentro de comparsas o fraternidades en alguna calle o lugar ya que en la mismo las bandas tocaban a todo pulmón y los componentes de la agrupación no cantaban, si no gritaban los estribillos de sus cánticos característicos tratando de tapar la música de la otra comparsa, en algunos casos y más si el encuentro era luego de se habían consumido las bebidas espirituosas, estos encuentros terminaban en batallas campales con los bombos de ponchos de uno que otro fraterno.


Los demás días del carnaval las comparsas y fraternidades bailaban por las calles de Uyuni sin ningún cronograma pre-establecido y la diversión se trasladaba por las noches a los locales de las comparsas que en sus locales tenían excelentes orquestas que traían de distintas ciudades de nuestro país, en las que para el ingreso no se cobraba ninguna entrada, mas bién hermosas cholitas o señoritas ataviadas con ese vestuario, que eran las “cabecillas” colocaban en los solapas o pectorales unas “colitas”, especie de diminutos libritos con características impresas de las comparsas a cambio de una módica suma.


En el club Railway, el local más grande de Uyuni, también se realizaban fiestas carnavaleras con la asistencia de todas las fraternidades, animadas por las orquestas más prestigiosas del país de esos tiempos, como ser la Santa Anita, la Swingbaly, Carlitos Peredo, etc., estas orquestas ensayaban y conocían los huayños característicos de cada fraternidad ya que todos estos grupos hacían su ingreso bailando por todo el local antes de ocupar su ubicación respectiva. Estos festejos terminaban a tempranas horas de la madrugada para luego de un merecido descanso volver a comenzar en los distintos locales. 
Si bien muchas cosas han cambiado, el carnaval uyunense ha sido y será el mejor motivo de reunión de los uyunenses dispersos por el mundo, quienes en su reencuentro disfrutan de esta fiesta en el pueblo heroico de Uyuni tierra de amistad.

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