EL AMOR DEL UYUNENSE A SU TIERRA

Muchos amigos, compatriotas o de algún otro país, preguntan de dónde nace ese amor que los uyunenses sentimos y expresamos hacia Uyuni, nombre de la ciudad que nos vió nacer y que antes solo se la mencionaba cuando se hablaba de lugares de baja temperatura o de las andanzas de dos pistoleros americanos Butch Cassidy y Sundance Kid , pero que ahora es mundialmente conocida por la principal atracción turística del mundo su majestuoso salar.

Podríamos encontrar y señalar varios motivos para el origen de este amor, pero yo quiero señalar uno de los más grandes que es el legado que nos dejaron nuestros padres, especialmente cuando, con su heroísmo, valentía, solidaridad y amor a la patria, fueron partícipes de la contienda en la Guerra del Chaco, desde diferentes lugares, los varones en el frente de batalla y las mujeres en el apoyo a las tropas en su paso por Uyuni donde, aparte de recibirles con un café caliente, brindaban apoyo sentimental a distancia a todos los soldados ya que a su paso entregaban vituallas y notas escritas con arengas autonombrándose sus MADRINAS DE GUERRA.

Y qué era una MADRINA DE GUERRA???, era la dama uyunense que pertenecía a una de las agrupaciones de apoyo fundadas por Doña Mauricia Vda de Aróstegui, Doña Margarita Pata, Doña Sara Jaldin de Salinas, Doña Dominga Claros y que las conformaban la mayoría de las damas que habitaban en nuestra ciudad, las que se ocupaban de la recolección de aportes, la confección de pequeños sacos para las encomiendas que se entregaban a los soldados con algo de víveres, coca y cigarros, pero en esos grupos no todas sus componentes sabían leer y escribir, ya que esos años la educación no llegaba a todos, por esta razón se seleccionaban a las mujeres que si sabían para ser las MADRINAS DE GUERRA, con la tarea de escribir los mensajes con arengas y firmar con sus nombres expresando el compromiso de responder las cartas, que su ahijado les envíe con noticias del frente de batalla, para contarles cómo vivían ellas esta contienda.

Mi querida madrecita Isidora Rios de Ramirez, era una de estas MADRINAS y cuando hablábamos de esto recordaba melancólicamente que varios de sus ahijados ofrendaron sus vidas y se quedaron en el Chaco para no volver nunca mas, recordaba también que muchos de los que regresaron mostraban las heridas que la guerra les infringió, pero la mayoría de los que volvieron le siguieron escribiendo por algún tiempo mas.

Las cartas que en su mayoría eran casi idénticas para todos los ahijados entremezclaban la manifestación del orgullo por las batallas vencidas, y felicitaban a todos por las heroicas acciones en la batalla, frases como “viva la valentía de Pabon”, “Adelante mayor Jordán siga derribando aviones pilas”, “Fuerza ahijado que ya pronto tomamos Asunción”, “Todos en Bolivia confiamos en ustedes”, “Valor en los combates” y finalmente firmaban “Por Bolivia”. Tal era el reconocimiento de sus ahijados que, hasta que era adolescente, cuando por azares de la vida me encontraba con un ex combatiente en cualquier ciudad y le hablaba de Uyuni el inmediatamente se quitaba el sombrero en gesto de agradecimiento.

Esta abnegación de mi madrecita, junto a la valentía de mi padre hicieron que desde pequeño ame mi patria, pero el que me indicaran que lo hicieron por haber nacido en Uyuni, instaló en mi este sentimiento de amor a mi querida Hija Predilecta de Bolivia.

Salud tierra querida, POR UYUNI y POR BOLIVIA.

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